"¡Atrévete-te, salte del closet destapate quitate el esmalte!" Corea la masa de púberes transpirados que saltan y bailan al ritmo de los bajos del parlante que resuena en las paredes. En la tarima se ven chiquillas con tres kilos de estuco y unas zapatillas tipo converse que les llegan casi hasta la rodilla. Cordones rosados y celeste fluorescente, claro.Dado lo alienado que me sentí en ese instante, fue casi un reflejo el frenar en seco. Mi primera idea fue tomarme un trago para relajarme y tal vez no sentirme tan friki en un mundo de chicos vestidos igual que yo, pero... ¡Oh, Sorpresa! ¡No se vende copete! Claro, estúpido yo, es una fiesta para menores nada más. A pesar de eso, en el aire la nicotina se llegaba a saborear, porque el cigarrillo no abundaba, si no que sobraba.
Mi acompañante, "La Cofi", solo me pega un tirón en la mano y me dice "Yapo, picala que ahi tan unas pelas que son amigas y hay que ir padelante asi agarramos premio po".
Nos abrimos paso a través de las hordas de jóvenes intentando llegar hacia el escenario, donde un animador arenga a la multitud. Frases del tipo "¿¡Donde están las mas ricas!?" "¿Donde están los más poncios?" "¿Donde están los más bakanes?", las cuales el público respondía a su vez gritando "¡¡¡¡Aquiiiiii!!!!" como si de eso dependiese el mundo.
Cuando llegamos relativamente cerca del objetivo, el animador hace una seña a dos ¿promotoras? que comienzan a lanzar de su bolso unos bastones/pulseras/cosas fluorescentes. Esta es la señal que esperaban los pokemones para transformar la discoteque en un estadio de baseball donde se acaba de hacer un home run: Saltan y se pegan codazos por agarrar uno o varios premios (A falta de pelotas de baseball, será). Algunos sacan fotos con sus celulares del evento, mientras otros más pillos prefieren sacar fotos también...de la ropa interior de las niñas con falda (minifalda con tul, perdón).
Luego de la masac...digo, del lanzamiento de los premios; la Cofi me dice que va a ir a bailar a la tarima un rato así que yo baile mientras tanto con alguna niña. Más que sacar a bailar, en realidad me pongo al lado de una y la miro, pues pareciera bastar eso para que se ponga en plan de perreo al lado, delante y prácticamente encima de uno* (Ver nota al pie). Me paso bailando un rato con ella, trato de preguntarle el nombre, pero el "Tum-tatum-ta, tum-tatum-ta" incesante de las "originales" bases rítmicas del reggetón, a todo volumen, hacen la comunicación verbal, más que imposible, algo ridículo de intentar. Decido alejarme un poco y ver como consigo un refrigerio, esta vez teniendo claro que no tendrá una gota de alcohol.
Empiezo poco a poco a salir de la zona "frente al escenario", y a medio camino se me acerca una niña con una faldita cortisima, verde, y unas zapatillas Converse All Star color calipso:
-Hola, ¿Cómo te llamai?
-¡Hola! Me llamo Alej...JanììTTohh , ¿Y tú, pelá? (Tratando de hacer gala de mi recientemente adquirido repertorio de lenguaje pokemon)
-Ahh, wena JanììTTohh, yo soy kArlìììH po. ¿Oye?
-¿Si?
-¿Tú ponciai? (Y aquí mi memoria falló...)
¡Demonios! Ponciar.. A ver, veamos, recuerdo que era "poncio", recuerdo que era "pelá", recuerdo la ropa...pero ¡¿Qué recórcholis era "ponciar?!
Piensa.
Piensa.
-....
En fin, solo queda una manera de averiguarlo:
-Obvio que si po, kArlììììH.... Por supuesto que ponceo.
(Continuará, espere pronto la parte 3, y final).
* Nota del Autor: Toda acción efectuada por quien escribe fue completamente en pos del deber periodístico y no tiene relación alguna con la verdadera manera de actuar del mismo. Toda coincidencia es coincidencia, y nada más que eso. Por algo se dice coincidencia. Quien escribe tampoco se hace responsable por lo dicho en el presente texto, aunque sea por el mismo, básicamente porque nunca se hizo responsable por nada. Recién vive solo y sigue siendo irresponsable, y de chico era peor. No hacía las tareas, y hacía la cimarra. Básicamente, es irresponsable, así que ya saben.

