El Tercer Estado

Porque pensar no duele... tanto.

lunes 28 de mayo de 2007

Carrete Pokemon Reloaded

"¡Atrévete-te, salte del closet destapate quitate el esmalte!" Corea la masa de púberes transpirados que saltan y bailan al ritmo de los bajos del parlante que resuena en las paredes. En la tarima se ven chiquillas con tres kilos de estuco y unas zapatillas tipo converse que les llegan casi hasta la rodilla. Cordones rosados y celeste fluorescente, claro.

Dado lo alienado que me sentí en ese instante, fue casi un reflejo el frenar en seco. Mi primera idea fue tomarme un trago para relajarme y tal vez no sentirme tan friki en un mundo de chicos vestidos igual que yo, pero... ¡Oh, Sorpresa! ¡No se vende copete! Claro, estúpido yo, es una fiesta para menores nada más. A pesar de eso, en el aire la nicotina se llegaba a saborear, porque el cigarrillo no abundaba, si no que sobraba.

Mi acompañante, "La Cofi", solo me pega un tirón en la mano y me dice "Yapo, picala que ahi tan unas pelas que son amigas y hay que ir padelante asi agarramos premio po".

Nos abrimos paso a través de las hordas de jóvenes intentando llegar hacia el escenario, donde un animador arenga a la multitud. Frases del tipo "¿¡Donde están las mas ricas!?" "¿Donde están los más poncios?" "¿Donde están los más bakanes?", las cuales el público respondía a su vez gritando "¡¡¡¡Aquiiiiii!!!!" como si de eso dependiese el mundo.

Cuando llegamos relativamente cerca del objetivo, el animador hace una seña a dos ¿promotoras? que comienzan a lanzar de su bolso unos bastones/pulseras/cosas fluorescentes. Esta es la señal que esperaban los pokemones para transformar la discoteque en un estadio de baseball donde se acaba de hacer un home run: Saltan y se pegan codazos por agarrar uno o varios premios (A falta de pelotas de baseball, será). Algunos sacan fotos con sus celulares del evento, mientras otros más pillos prefieren sacar fotos también...de la ropa interior de las niñas con falda (minifalda con tul, perdón).

Luego de la masac...digo, del lanzamiento de los premios; la Cofi me dice que va a ir a bailar a la tarima un rato así que yo baile mientras tanto con alguna niña. Más que sacar a bailar, en realidad me pongo al lado de una y la miro, pues pareciera bastar eso para que se ponga en plan de perreo al lado, delante y prácticamente encima de uno* (Ver nota al pie). Me paso bailando un rato con ella, trato de preguntarle el nombre, pero el "Tum-tatum-ta, tum-tatum-ta" incesante de las "originales" bases rítmicas del reggetón, a todo volumen, hacen la comunicación verbal, más que imposible, algo ridículo de intentar. Decido alejarme un poco y ver como consigo un refrigerio, esta vez teniendo claro que no tendrá una gota de alcohol.

Empiezo poco a poco a salir de la zona "frente al escenario", y a medio camino se me acerca una niña con una faldita cortisima, verde, y unas zapatillas Converse All Star color calipso:

-Hola, ¿Cómo te llamai?
-¡Hola! Me llamo Alej...JanììTTohh , ¿Y tú, pelá? (Tratando de hacer gala de mi recientemente adquirido repertorio de lenguaje pokemon)
-Ahh, wena JanììTTohh, yo soy kArlìììH po. ¿Oye?
-¿Si?
-¿Tú ponciai? (Y aquí mi memoria falló...)

¡Demonios! Ponciar.. A ver, veamos, recuerdo que era "poncio", recuerdo que era "pelá", recuerdo la ropa...pero ¡¿Qué recórcholis era "ponciar?!

Piensa.

Piensa.

-....

En fin, solo queda una manera de averiguarlo:

-Obvio que si po, kArlììììH.... Por supuesto que ponceo.


(Continuará, espere pronto la parte 3, y final).


* Nota del Autor: Toda acción efectuada por quien escribe fue completamente en pos del deber periodístico y no tiene relación alguna con la verdadera manera de actuar del mismo. Toda coincidencia es coincidencia, y nada más que eso. Por algo se dice coincidencia. Quien escribe tampoco se hace responsable por lo dicho en el presente texto, aunque sea por el mismo, básicamente porque nunca se hizo responsable por nada. Recién vive solo y sigue siendo irresponsable, y de chico era peor. No hacía las tareas, y hacía la cimarra. Básicamente, es irresponsable, así que ya saben.

sábado 5 de mayo de 2007

Carrete Pokemon


Tipo 4:30 de la tarde, tarde del ultimo día de Enero, y yo en el paradero 24 1/2 de Vicuña Mackenna. Metro los Quillayes. Por invitación de una amiga de una amiga de... etc, y curiosidad propia acerca del fenómeno de las "pokemonas", decidí entrar a uno de los cada vez más populares carretes diurnos para adolescentes, que se hacen en discotheques y bares como el "Bar Urbano", "Punta Juárez" y la elegida de esta noche...digo, tarde (la costumbre!), "Lola Lola".

Obviamente, donde fueres, haz lo que vieres, así que antes de dirigirme a "la disco", pasé a la casa de mi auspiciadora, la amiga que me conectaría con al parecer una chica "gold" de estos carretes, para disfrazarme y aprender términos básicos de la subcultura.

Me planché el pelo, aun no cortado, y a punta de gel y esfuerzo me hizo un peinado al más puro estilo hardcorito. Complementaba al pelo (lo más importante, según me contaron), un jean que me quedaba grande, mucho, asegurado con un cinturón de tela que era un accesorio, porque el pantalón iba abajo, bien abajo. Un amigo me prestó sus zapatillas DC, una polera Emerica. Para terminar, venía el jockey con malla marca Shortys, no podía ser marca deportiva, porque eso es de flaite. Y por supuesto, un piercing falso para la ceja.

El siguiente paso fue la transformación mental y culturización. Que las minas hardcoritas (se pronuncia "jarcorita") les dicen "pelás", que los wachones eran poncios, y que ponciar...bueno, la verdad el termino "ponciar" (verbo), no lo recordé, pero después descubrí a que se refería.

Para terminar, me pasaron el carnet de identidad de "mi doble", parecido a mi, y con nombre Alejandro, que casualidad, ¿no?. Primera vez, eso si, que tengo que conseguir carnet para pasar como menor de edad en vez de como mayor!

Al llegar al metro, me presentaron a quienes serían mis acompañantes de la noche. El diálogo fue similar a el siguiente:

-Hola Alejandro, te puedo decir JaniiTToh?
-Si, claro, niun problema. Ejem, digo...Cero aTTaoH po waxxaHH
-Ya mira, po, esta pelá es "La Cofi"
-Hola..
-Yo soii la daniiTTááH!
-Yo soi el carLooH, y tb soi el admin de La Cofi, o sea de su fotoloh
-Yo soi la ruzziTTaah o ShuulììH

Luego de memorizar esos "nombres" y como iban las h, las T mayúsculas y los acentos en las palabras, nos acercamos a la disco. El flyer de color azul anunciaba Chorros de H2O, 4 Ambientes, 2 Piscinas (por suerte vine con traje de baño abajo!), Pantalla Gigante, Iluminación Robotizada, SECTOR XXX, y de premios: Poleras, skates, goldcams para fotolog, zapatillaz (sic) y alizadoras (zic, ejem, sic).

Me comunicaron que para que me pescaran y conociera harta gente, entrara de la mano con La Cofi, que tiene gold cam en su fotolog, y es algo asi como clienta VIP de estas fiestas. Preparado para lo que venía, me adentré a lo desconocido...


(continuará).


Edit: Los nombres fueron cambiados por petición.

domingo 22 de abril de 2007

Yo estudio para mi mismo


Que la educación es prácticamente el único medio para lograr movilidad social es lo que siempre se ha pensado. La presión que se les impone a los estudiantes, en particular los de carreras "tradicionales", no es tan solo por el prestigio, si no porque para muchos, el ir a la universidad es la única manera de ascender y ser exitoso. De cambiar su vida, pero...

¿A qué costo?

El día viernes 13 (¡vaya fecha!), se suicidió en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, lugar donde estudio, el jóven D de 3er año. Había reprobado por segunda vez un mismo curso, causal de eliminación de la universidad; y no les había contado nada a sus padres. Al serle rechazada la petición para reincorporarse, la incapacidad de hacer frente a su omisión, lo llevó a tomar tal decisión.

Así como D, existen muchas otras personas, en distintas y mismas universidades y carreras, con el peso de crearse una vida, de definir su camino. Y este es un peso que pocas personas de 20 años pueden afrontar solos. El vacío que se crea al vertirse exclusivamente hacia el estudio lleva a muchas veces a perder el balance. Y no solo emocional, si no de prioridades. El abuso de cafeína para estudiar, el alcoholismo en tiempos de descompresión y el abuso de drogas diversas no son más que maneras ineficientes de lidiar con la presión, y evidencia pura de un problema que no está precisamente disminuyendo. Que la prioridad del estudio, y trabajo, sea más alta que la del bienestar mental y físico de cada uno, es algo que preocupa.

Yo les pido que no olviden que el estudiar y trabajar tiene como objetivo estar UNO mejor, y no al revés.


¿Te ha pasado que llegas a estudiar o trabajar tanto, que pierdes conexión con TUS necesidades?